Autoridades refuerzan seguridad ante paro armado nacional decretado por el ELN
Un paro armado nacional decretado por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) mantiene en alerta a las autoridades desde el pasado domingo hasta la medianoche del miércoles. El grupo guerrillero, designado como terrorista por Estados Unidos y Europa, afirma que la medida es una protesta contra presuntas amenazas de intervención extranjera.
La convocatoria implica la paralización de actividades y restricciones a la movilidad de civiles en zonas donde el ELN tiene presencia, lo que ha sido calificado por las autoridades como una acción de intimidación contra la población.
La Embajada de Estados Unidos en Bogotá rechazó el paro armado y reiteró que el ELN continúa afectando gravemente al pueblo colombiano. También recomendó evitar viajes durante estos días.
Desde el inicio del paro se han registrado ataques armados, quema de vehículos y retenes ilegales en varias regiones del país.
El ministro de Defensa anunció recompensas por información para prevenir atentados, mientras que el presidente Gustavo Petro ordenó combatir al grupo guerrillero y llamó a no ceder ante el miedo.
La Defensoría del Pueblo advirtió sobre las graves consecuencias humanitarias de este tipo de acciones, que afectan la movilidad, la economía y los derechos fundamentales.
Los diálogos de paz permanecen suspendidos tras los hechos violentos del Catatumbo. En medio del paro, Antonio García criticó la política de seguridad de Estados Unidos.
Las autoridades mantienen vigilancia permanente en carreteras, sedes diplomáticas e infraestructura estratégica para prevenir ataques.

